¿Es posible predecir el fraude del SOAT?

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El dólar tiene en jaque a distintas industrias. Una de las más afectadas ha sido la aseguradora. Lo que han tenido que vivir en el último lustro es una crisis que las empresas no avizoraban. Sin embargo, han tenido que salir al campo de batalla para sobrevivir en un contexto agresivo. Y a la hora de competir, la tecnología ha sido la gran aliada.

El sector asegurador vio en la tecnología un revulsivo para combatir uno de los cánceres que la consumen: el fraude. En la última década, Colombia se convirtió en un caldo de cultivo para delincuentes que desfalcan grandes cantidades de dinero a empresas que se han visto superadas por la accidentalidad, las motos y la corrupción en algunas instituciones prestadoras de salud (IPS).

En la actualidad existen 10 aseguradoras autorizadas por la Superintendencia Financiera para expedir el Seguro Obligatorio de Accidentes de Tránsito (SOAT), dichas compañías desde hace varios años han denunciado el permanente fraude en las pólizas de seguros: reportaron en el 2015 más de 215.000 reclamaciones falsas por valor de 88.000 millones de pesos en pérdidas, así lo indicó Fasecolda, gremio que reúne a todas las aseguradoras del país.

Predicción inteligente

Lo que hacen las plataformas es identificar al usuario, perfilarlo e interpretar si lo que afirma respecto al accidente realmente ocurrió. Los fraudes son el corazón del problema. Miles de personas reclaman al SOAT por lesiones que no corresponden a los accidentes de tránsito, lo que aumenta las pérdidas de las aseguradoras.

La revista DINERO explicó que las tecnologías toman en cuenta las características del conductor como cuánto conduce y cómo lo hace a la hora de calcular el precio de las primas. La telemática involucra el uso de GPS, sensores de fuerza, acelerómetros e información sobre los vehículos y los conductores.

En el caso de clientes fraudulentos en el sector de servicios financieros, el análisis predictivo ha permitido reducir el fraude tomando patrones de los datos históricos y transaccionales para identificar riesgos, y ha logrado una reducción hasta en 80 % en el número de casos identificados como fraude (al pasar de 1.080 a 200 casos en un año) en productos de consumo.